Buscar este blog

 

DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 13 de diciembre 2025
Estos días navideños, que se supone son para reflexionar, y estrechar lazos familiares y también para planear nuevos proyectos, me hacen pensar en que a veces somos un poco cobardes para iniciar las ideas concebidas, simplemente por miedo a salir de nuestra zona de confort.
Sin embargo, creo que es importante detenerse a elucubrar sobre eso y poner confianza en Dios y en el yo.
Confiar en uno mismo es como encender una lámpara en medio de la noche: al principio la luz parece tenue, temblorosa, pero pronto revela caminos que antes estaban ocultos.
Esa luz tenue es como la duda, que nos susurra que no somos suficientes, que el riesgo es demasiado grande, que no debemos atrevernos. No obstante, la confianza es la voz más antigua que habita en nosotros, la que recuerda que cada paso hacia lo desconocido es también un regreso a nuestra realidad deseada.
Atreverse a iniciar un proyecto es un acto de valentía: no es cuestión de vencer al mundo, sino de ganar la batalla al miedo que nos ata. La zona de confort es un refugio tibio, pero también es una prisión.
Salir de ella es aceptar que el vértigo de lo nuevo puede ser el mismo aire que nos da vida.
Cada proyecto es una semilla que exige tierra fértil, paciencia y fe.
Y la fe más pura no es la que se deposita en los demás, sino la que se deposita en Dios y en uno mismo: creer que somos capaces de crear y cambiar, comernos el mundo, pero también de equivocarnos y caer y aun así levantarnos y seguir adelante.
Porque la verdadera grandeza no está en permanecer seguros, sino en atrevernos a ser más de lo que imaginamos.
Feliz día para todos.
🐜🐜🐜🐜

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡HOLA MUNDO!