DIARIO DE UNA HORMIGA.
Hoy es 31 de agosto 2025.Día del Señor.
Hoy
no sabía que escribir en este diario, así que me puse a recordar que
hice ayer, a ver si me venían ideas. Y pensé que ayer cuando estaba
arreglando mi cuartito de las manualidades , entre patrones, bisutería,
ponchadores, cartulinas, guillotina y mas útiles, encontré una pequeña
herramienta que no sabía para que era. Decidí dejarla de lado, pero
luego me pudo la curiosidad. ¿ Para que se usará? En ese momento, se
prendió una lucecita en mi cerebro y apareció el tema de hoy: la
curiosidad, que vino a mi, como una semilla de asombro, queriendo
germinar. La curiosidad no es una falta, no es un pecado, ni tampoco un
ruido que puede interrumpir el orden de la vida. Es simplemente un
temblor suave que despierta para abrir paso a la luz de quien no teme
saber. De quién pregunta e investiga porque desea saber más. Es como un
ojo que se dilata, al ver lo desconocido, y no para juzgarlo, sino para
comprenderlo. La curiosidad no busca respuestas de ya para ya. Sino
que disfruta, con las preguntas, con los misterios que está por
desnudar. Quien cultiva la curiosidad es humilde, porque reconoce que no
lo sabe todo. Que hay mucho por explorar. Que cada gesto, que cada
palabra que aún no conoce, guarda una promesa. Y la curiosidad es el
oído que escucha esa promesa. No hay arrogancia en el deseo de saber. Lo
que hay es amor expresado en atención plena. En el deseo de tocar lo
desconocido sin romperlo. Es como una danza entre el no saber y el
querer saber. Quien vive con curiosidad vive con los ojos abiertos, no
solo hacia el mundo, sino hacia si mismo. Porque cada pregunta que
formula afuera, también la formula para si mismo. Es como un viaje, en
el cual la curiosidad no solo revela lo que está oculto también revela
lo que somos cuando nos permitimos buscar, y mirar más allá de lo que ya
conocemos. Es una manera de decir:"esto me importa, quiero saber más".
Feliz día para toda mi querida familia y amigos

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