DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 16 de octubre 2025
Desperté emocionada y feliz. Estaba soñando algo tan vívido, que, más que sueño, parecía realidad, y eso me alegró, porque en el sueño tenía algo que deseo mucho.
Así que mi cerebro comenzó a moverse con la rapidez del rayo, me sonreí y pensé:"soñar no cuesta nada". Eso dicen. Sin embargo, más bien, parece que cuesta todo.
Y es que el soñador se expone a la esperanza y al fracaso, al sueño que no se cumple. Los sueños no son adornos, ni caprichos del pensamiento. Son mas bien como brújulas del subconsciente que apuntan hacia lo que deseamos, a lo que nos importa, aunque no sepamos llegar a lo soñado.
Soñando, inventamos futuros, imaginamos salidas, resistimos desilusiones, y vivimos amores. En medio del ruido de la vida, el sueño es un espacio muy nuestro y muy íntimo, donde podemos decidir lo que queremos ser.
Si me preguntas si es sano soñar, te diría que eso depende. Soñar sin medida, sin acción, puede volverse una forma de evadirse de la realidad, y eso no sería bueno. Pero soñar con conciencia, o sea, con los pies en la tierra, y la mirada en el horizonte, nos recuerda que la vida no es solo rutina, también tenemos anhelos, y podemos intentar realizar nuestros sueños.
Con diligencia y disciplina. Dejando la pereza y el desinterés a un lado. No obstante, soñar no es garantía de nada, pero puede ser el inicio de grandes proyectos. Y aunque no siempre se cumpla lo soñado, el simple hecho de haberlo imaginado, ya nos transforma, dando un primer paso.
Porque quien sueña, aunque sea en silencio, está diciendo:
"Todavía creo que algo más es posible" Si lo imaginas y lo visualizas en tu sueño, puedes lograrlo.
Feliz dia para mi familia y amigos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario