DIARIO DE UNA HORMIGA.
Hoy es 16 de agosto 2025.
Me
llama el día. El deseo de levantarme y tomar mi bolígrafo y mi cuaderno
y comenzar a escribir. Tengo un compromiso serio con esta hormiga, que,
ha venido a vivir conmigo, y se ha adueñado de mis ideas. Tengo un
compromiso serio con ella. A veces, sinceramente, no tengo ganas de
escribir. Pero debo tener disciplina, para poder realizar lo que
anhelo, y poder tener tiempo para todo. Y se me ocurre que sería un buen
motivo escribir sobre ese tema. Ser disciplinado, es saber el arte de
permanecer y no temer, pues la disciplina no es una cadena que te ata,
ni un látigo que te obliga a moverte. Es más bien como una danza entre
tú y lo invisible. O como una conversación silenciosa entre el deseo y
el compromiso. Es obedecer al deseo de sembrar aunque no haya señales de
cosecha. Es tomar la pluma y escribir, aunque la página no responda. Y
si ayer hablamos de la práctica deliberada como un camino al éxito, hoy
lo complementamos con la disciplina que es el paso final para lograr
las metas. Para llegar al triunfo. Es la raíz que se hunde en la tierra
para sostener lo que luego ha de florecer. Es la que se levanta antes
del sol, no por castigo, sino porque sabe que así nutrirá su alma. Es
cumplir una promesa que te hiciste a ti mismo, en silencio, cuando nadie
miraba y aún sabiendo el esfuerzo para cumplirla . Disciplina es amor
en forma de constancia.
Feliz día para toda mi querida familia y amigos.

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