DIARIO DE UNA HORMIGA.
Hoy es 2 de septiembre 2025.
Hoy vengo a mi terraza de pensar, algo cansada.
Y
la verdad es que hay días en que mi voluntad flaquea, y el alma se me
arruga como papel mojado. El mundo no responde a mi eco. Y mi voluntad
parece debilitarse. Sin embargo, a pesar de esas flaquezas, hay algo en
mi que se niega a caer del todo. A dejarse vencer.¿Será orgullo, será
terquedad? Es como una llama silenciosa e invisible, que arde
profundamente en mi interior: es la voluntad de seguir. No rendirme no
es gritarle al mundo que soy la más fuerte, no. Más bien es seguir
caminando aún cuando los pies me duelan, es llorar sin esconder las
lágrimas y aún así mirar al horizonte esperando lo que está por florecer
en mi vida. Tengo que entender que lo hermoso no siempre está en la
victoria, sino en la fortaleza de repetir el intento, en rehacer los
gestos, en el amor ofrecido aunque me duela. Rendirse es fácil cuando el
mundo nos exige resultados, pero nuestra resistencia no se mide en
logros, sino en la valentía de la fidelidad a uno mismo, sembrando en
tierra árida con la esperanza de que algún día, de repente, brotará una
bella flor. Y cuando el camino se ponga cuesta arriba, simplemente
confío en Dios y sigo adelante. Pero no me rindo. Recuerda que el
triunfo nos espera a la vuelta de la esquina, solo debemos decidirnos y
caminar un kilómetro más, que el éxito nos está esperando allí. El
valiente, no se rinde: ¡ Lucha!
Feliz día para mi querida familia y amigos.

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