DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 28 de octubre 2025
Me desperté pensando en que a veces me preocupo mucho cuando mis hijos están lejos y no me saludan temprano, o bien sé que van a otra ciudad y no me avisan de su llegada.
Eso para mí es motivo de preocupación, el silencio de no saber por donde se encuentran y si están bien. A veces, ellos se molestan un poco, lo entiendo.
Pero yo no pretendo ser una sombra que los persiga, ni una voz que interrumpa su andar. Solo deseo que, de vez en cuando, recuerden que estoy aquí, con el corazón abierto y la mirada atenta. No es por falta de confianza, ni por temor al mundo, que me preocupo por ellos.
Es porque el amor, cuando ha sido sembrado con paciencia, florece en forma de cuidado.
Sé que el tiempo no es infinito. No lo digo con tristeza, sino con la calma de quien ha aprendido a contar los días como si fueran regalos. Tal vez no me queden tantos como antes, y por eso cada mensaje, cada visita, cada gesto, tiene el peso de lo esencial.
No quiero que se molesten por mi insistencia. Quiero que la entiendan como una forma de seguir cerca, de seguir siendo parte. Porque mientras mis hijos y mis nietos vivan en mi pensamiento, y yo pueda escucharlos diariamente, yo seguiré estando, aunque el calendario avance sin pausa.
Querer escuchar su voz todos los días, es sentir que todavía estoy viva y que aún se acuerdan de eso. Espero que puedan entender que una madre, siempre se va a preocupar y que cuando ya está sola, necesita de esa comunicación , que le permita saber que todavía la tienen presente.
Feliz día para toda mi familia y amigos.

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