DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 26 de septiembre 2025.
Me desperté muy temprano y algo incómoda, pues fue un despertar brusco por un mal sueño. Pero, me refugié en mis oraciones, y me levanté, directo a mi terraza, donde ne sentía tranquila en la penumbra.
Entonces me puse a pensar:
¿ Qué pasa con los pensamientos que no he dicho en voz alta?¿ Pudiera ser que el silencio tenga memoria? ¿ A dónde van esas palabras que no se pronuncian? Tal vez las cosas que no se dicen se van acumulando en algún rincón del cuerpo, como polvo en los pliegues del alma. ¿ Será por eso que tenemos días en que el pecho nos pesa sin razón alguna? Es como si estuviera lleno de palabras que nunca encontraron salida.
Pudiera preguntarme si esos pensamientos que no se comparten, tal vez se deshacen o se transforman. Tal vez un miedo no confesado se vuelve hábito. O un deseo no pronunciado se deshace en la sombra.
Tal vez el acto de callar también sea una forma de hablar. O quizás sea una conversación secreta entre lo que soy y lo que quisiera ser. Como si cada palabra no dicha fuera un ladrillo más en la casa que habito por dentro , que tiene algunas habitaciones cerradas y ventanas abiertas a paisajes inexistentes.
Me pregunto una vez más, si el lenguaje tiene limites. Y por eso callamos, porque hay sentimientos que no caben en las palabras. Es como querer traducir los suspiros del viento o el olor de la lluvia . Asi, hoy escribo ésto para romper un ladrillo de esa casa, abrir una rendija y permitir que entre un poco de luz, para que las palabras no dichas, puedan escapar.
Y mi pregunta sigue volando en la brisa del amanecer: ¿ a dónde van las palabras que no me atrevo a pronunciar?
Feliz dia para toda mi querida familia y amigos.

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