DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 23 de febrero 2026
Mi día no amaneció hoy con la promesa de un cielo despejado, ni con la idea de que el viento soplará a mi favor. Ni siquiera la noche fue eso, una noche maravillosa y descansada. No. Tuve un prolongado insomnio.
Pero hoy es otro día.Y es que cuando me prometo que "todo será perfecto" estoy construyendo un castillo en el aire. Nada es perfecto. No es que yo sea negativa, nada de eso. Simplemente es que debo ser realista y no mentirme con la idea de un optimismo ciego.
El mundo no tiene el deber de ser amable conmigo, pero yo tampoco estoy obligada a ser su víctima todo el tiempo. Mi paz, no debe estar controlada por una idea de que mi día no traerá tormentas.
Lo que debo conocer es la madera con la que he hecho mi barco. Pueden venir vientos contrarios, pero yo debo mantener firme el timón, sabiendo que tengo las herramientas para leer mis mapas de navegación.
Si mi día amaneció con los problemas del fuerte oleaje, yo debo seguir el faro de mi propio discernimiento y mi resiliencia para aguantar el golpe, en caso de perder mi rumbo.
Siempre soy optimista, pero tampoco espero que siempre el camino sea llano. Eso sí, en cambio, sé que mis pies recuerdan cómo caminar sobre la piedra.
Hoy no busco la perfección del paisaje de mi día, sino la seguridad de ser quien soy para afrontar lo que venga. Porque al final, lo que me sostiene no es la suerte de que nada falle, sino la serena certeza de que, si me quiebro, guardo en el pecho el oficio, la voluntad y las herramientas para saber repararme. Y como alguien dijo: “ yo me resbalo en lo seco y me paro en lo mojao” . El día no tiene que ser perfecto para que yo esté completa. Y cuando aparezca el problema diré: “Esto también pasará”
Feliz día para todos.

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