Buscar este blog

DIARIO DE UNA HORMIGA

Hoy es 15 de septiembre 2025.
Ayer en la tarde vino a visitarme una amiga y tomamos café juntas, mientras hablamos de muchos temas que nos interesan a ambas. Hacia tiempo que no nos veíamos, a pesar de vivir en la misma ciudad.
Cuando ella se fue, me sentí contenta de haber recibido su visita y de compartir juntas, unas horas, el domingo por la tarde. Entonces, se me prendió la lamparita de pensar que tengo en mi cerebro, y comencé a escribir sobre la importancia de las visitas.
Visitar a la familia y a los amigos es cuidar un tejido invisible que nos sostiene. Es decir" "aquí estoy, vine a verte porque eres valioso para mí". No importa si la conversación es trivial o profunda, lo notable es el gesto, el estar, el poder hacer que la otra persona sienta que significas algo en su vida. Porque en cada visita hay un acto de resistencia contra el olvido. Visitar no es simplemente llegar, es abrir una puerta que no se ve, pero que conecta tiempos, afectos, silencios compartidos y hasta lágrimas.
Sin prisas ni apuros exigentes. Sentados para escucharse mutuamente, para unir risas o tristezas, como dos ríos que vuelven a encontrarse.
Y en ese encontrar de amigos o familia que visitamos, siempre vamos a recordar que la presencia es un lenguaje que no necesita traducción. Y cuando nos vamos, algo queda. Es una luz encendida en el pecho del otro. La visita termina, pero el vínculo se renueva. Como el sol que se despide cada tarde, sabiendo que volverá.
Feliz día para toda mi querida familia y amigos.

 Puede ser una imagen de 1 persona, sonriendo y joyas

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡HOLA MUNDO!