DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 21 de septiembre 2025
Día del Señor.
Un día más que comienza. Abro los ojos y doy gracias a Dios, como siempre, por mi vida y por la de mis hijos, mis nietos, mis hermanas y sus familias, por mis amigos. Me levanto a mi terraza de pensar, y leyendo mi devocional diario, me detengo en la palabra "perseverar" y pienso, que es una buena palabra para meditar sobre ella.
El devocional me habla de perseverar en la oración y estoy de acuerdo en eso. El Señor nos escucha, pero hay que perseverar en la oración, y eso es lo aconsejable.
Ahora yo deseo meditar sobre esa perseverancia en la vida diaria.
Perseverar es como seguir caminando aunque el camino se borre. Es la voz que se sigue escuchando aunque el mundo a su alrededor se calle. No es la fuerza bruta ni la gloria inmediata, sino la quieta decisión de seguir, de levantarse cada vez que se cae, de sembrar aún sabiendo que no llegaré a ver la cosecha.
Cuando perseveras, confías en el tiempo sin pedirle respuestas. Es poder mirar el horizonte sabiendo que aún estando lejano, cada paso que doy lo tendré más cerca. Es seguir adelante con un propósito a pesar de que todos te invitan a dejarlo atrás.
Es la perseverancia la que puede conducirnos a la maestría. Aunque quien persevera no siempre vence, pero esa constancia puede lograr grandes transformaciones, y en esa transformación, aunque no podamos verla, quizás por ser invisible, podemos encontrar la verdadera victoria.
Perseverar no es solo insistir, es sabiduría para entender que los frutos más sabrosos no se recogen al primer intento. Es vivir con la duda sin dejarse vencer por ella. Y aunque todos te pongan piedras en el camino, sabes que con paciencia, entusiasmo y perseverancia, lograrás quitarlas todas, hasta conseguir el triunfo.
Feliz día para toda mi querida familia y amigos.

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