DIARIO DE UNA HORMIGA.
Hoy es 24 de agosto. Día del Señor.
Ayer
el cielo bendijo nuestro jardín con un fuerte aguacero. Mis plantas se
alegraron al recibir esa lluvia. Entonces, me las imaginé en su
dificultad para recibir tanta agua repentinamente, sin atragantarse. Si,
ya sé que ese pensamiento es una tontería, pero me hizo llegar a otro
pensamiento. Y es, que cuando tenemos dificultades, enseguida nos
contrariamos, nos ahogamos y solo vemos la parte negativa del momento.
Entonces pensé: ¿Sería posible explorar los beneficios ocultos de las
dificultades? ¿Es posible que traigan algo bueno?, ¿ una enseñanza,
quizás?
Las
dificultades nos llegan, sin anunciarse con bombos y platillos.
Simplemente llegan. Se nos instalan en los días, en los sueños, en el
quehacer diario. Y las vemos como un peso, una sombra, un obstáculo en
nuestra caminar. Sin embargo, si aguardamos y miramos bien, puede que
encontremos una alquimia secreta que nos ayude a sacarles provecho. Esas
dificultades y pruebas, no son castigos, sino maestras disfrazadas, que
nos obligan a detenernos, a pensar calmadamente. Y es ahí,
precisamente, dónde viene lo bueno. Cuando descubrimos en nosotros una
fuerza interior que no sabíamos que teníamos.Porque cuando nos salimos
de nuestra comodidad; zona de confort le dicen ahora; entonces allí, en
el terreno áspero, germina lo inesperado: la paciencia que no sabíamos
que teníamos, la humildad para aceptar los errores, la compasión para
entender a los demás, la claridad para resolver.
Cada
dificultad es una grieta por dónde puede entrar la luz, si la dejamos.
Cada caída, un escalón secreto hacia el ascenso, si lo subimos. Cada
pérdida, una invitación a valorar lo que realmente es esencial y vale la
pena conservar.
Lo
que duele, nos enseña. Lo que incomoda, nos revela aprendizaje. Lo que
se rompe, deja espacio para algo nuevo. Así poco a poco, aprendemos que
las dificultades no son enemigos disfrazados, sino más bien, son
aliados; algo incómodos estoy de acuerdo; Pero que nos empujan a
conocer una versión más auténtica de nosotros mismos. Si en la noche, te
quedas con los ojos abiertos...espera un poco más que el amanecer te
traerá una nueva luz . Y con ella, una nueva conquista
Feliz día para toda mi querida familia y amigos.

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