DIARIO DE UNA HORMIGA 🐜🐜🐜🐜🐜
Hoy es 31 de julio 2025.
Me
desperté como todos los días. Con el mismo canto de gallos y
guacharacas. Pero no volví a acostarme, a pesar de que no había
amanecido y el cielo estaba muy oscuro.
Fue
entonces, cuando me detuve en la terraza, sin razón aparente. Y no fue
por cansancio, ni por falta de ideas, simplemente algo se quedó quieto
en el ambiente.
Estaba
allí, en pie junto a la reja, con los brazos apoyados en el borde entre
pared y reja, y escuchaba el mismo ruido de siempre alrededor, gallos,
guacharacas, sapitos a lo lejos, algún auto pasando por la calle. Pero
de pronto todo pareció más suave. No había palabras, ni pensamientos, ni
ruidos, solo silencio. Ese tipo de silencio que no pesa, que no lo
notas, pero que dice mucho.
Entonces
pensé, en las pequeñas cosas que suelo pasar por alto: el reflejo de
una luz en la pared, el aroma casi olvidado de la casa, el efluvio de
las pequeñas flores de las caobas de la avenida, la fragancia de las
flores de mi jardín, las memorias de otros días que llegan hasta mi sin
pedir permiso.
Entonces, me pregunté si esos segundos, esos que casi nadie nota, podrían enseñarme algo.
En
fin, quizás no hace falta que todo tenga sentido. A veces basta con
sentirlo. Y dejar que se cuelen esas pequeñas cosas que pasan
desapercibidas: una idea, un recuerdo, una emoción. Ese instante
suspendido que no busca llamar mi atención, Pero que me trae algo
especial. Esa pausa breve que me permite ver lo cotidiano con nuevos
ojos. Cómo si hoy fuera un día especial.
Feliz y maravilloso día para toda mi querida familia y amigos.
❤️🌻🐜❤️🌻🐜❤️🌻🐜
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