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DIARIO DE UNA HORMIGA🐜🐜🐜🐜
Hoy es 4 de diciembre 2025
En este día, estaría celebrando un aniversario más de matrimonio. Es un recuerdo que vino a mi mente, al despertar esta mañana. Fue la voluntad de Dios que no pudiera ser así.
Me levanté a mi terraza de pensar, y en oración di gracias a Dios, por los buenos recuerdos de aquellos tiempos.
Eso me llevó a pensar en la importancia de los recuerdos. Pueden ser buenos o malos, aunque estos últimos, no es necesario traerlos a la memoria, aunque tal vez puedan traerse, para aprender de ellos y no repetirlos.
Y pensando ahora, me doy cuenta que los buenos recuerdos son como brasas que resisten al viento del tiempo. No arden con llamas que lleguen al cielo, pero sostienen una luz íntima que nos acompaña en la penumbra de los días difíciles.
Son testigos silenciosos de lo que alguna vez nos hizo sentir vivos, y al evocarlos, nos recuerdan que la alegría no es un accidente, sino una huella que permanece.
En esos buenos recuerdos se guarda la certeza de que lo vivido no se pierde, que la belleza de un instante puede ser más duradera que cualquier piedra, que recordar esos buenos momentos vividos puede hacer que nuestro diario vivir sea más bello, más tranquilo, más inmune a la tristeza.
Los buenos recuerdos nos enseñan que la memoria no es solo un archivo en un disco duro, sino un refugio donde el pasado se convierte en fuerza, y donde lo que fue se transforma en lo que aún nos sostiene.
Así, cada recuerdo luminoso es un recordatorio de que la vida, incluso en su fragilidad, tiene un valor que trasciende el presente.
Disfrutemos nuestros recuerdos con alegría y sin nostalgia, para que el presente de hoy pueda ser los bellos recuerdos de mañana.
Feliz día para toda mi familia y amigos.
🐜🐜🩷🩷Nota: La foto es de otro pesebre de mi colección. Las figuras de los Reyes Magos no salen en la foto.
 
 Puede ser una imagen de piña

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