DIARIO DE UNA HORMIGA


Hoy es 24 de octubre 2025
Esta mañana, después que llegué de mi caminata deportiva diaria, me senté a disfrutar de mi delicioso café, mientras me acompaña la voz de mi móvil, con el devocional diario. Me gustó el tema que presentó, y decidí comentarlo con ustedes, a través de nuestra hormiga compañera. Eso sí, adaptado al estilo hormiguero.
Me doy cuenta lo que quiere decir cerrar ciclos en la vida, y de eso me gustaría pensar en esta mañana.
Y en esos ciclos, nos damos cuenta que hay puertas que no crujen al cerrarse, simplemente se apagan como una vela que ya ha dado su luz.
En la vida, hay estaciones que no vuelven, aunque uno insista en vestir abrigo en pleno verano. Y es que aferrarse a lo que fue, es como cargar una maleta llena de piedras en un viaje que exige alas.
Cerrar ciclos no es olvidar, es honrar. Es mirar atrás con gratitud, no con cadenas. Es entender que cada capítulo tiene su punto final, y que seguir escribiendo sobre la misma página solo desgasta la tinta del alma.
En la familia, lo vemos en los hijos que crecen y se van, y que no podemos aferrarnos a ellos. En los padres que envejecen, dejarlos envejecer con dignidad, sin presiones, ni apuros. En los silencios de hoy, que antes eran risas. Todo cambia.
Y resistirse al cambio es negarse a vivir plenamente. Hay que saber decir “gracias” y luego “adiós”, sin culpa, sin miedo. Saber que “no todo tiempo pasado fue mejor”, sino aceptar que el tiempo presente puede ser maravilloso, si sabemos verlo con los ojos del corazón.
Y también si entendemos que el futuro aún puede traer cosas más maravillosas que las pasadas.
Porque solo cuando soltamos lo que ya no nos pertenece, soltar el lastre que nos ata al pasado y pesa en la espalda, podemos abrir espacio para lo que sí importa, lo que verdaderamente será bueno.Y en ese espacio nuevo, la vida respira otra vez.
Feliz día para mi familia y amigos.

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