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DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 29 de diciembre 2025 Faltan dos días para que cambiemos de año. Parece increíble que ya estaremos en el 2026. Un pensamiento fuera de mi cerebro, cuando era estudiante liceísta, y ya escribía poemas y cuentos y me imaginaba que ganaría el premio nobel de literatura de 1980.. Era una fecha tan lejana como de aquí a la luna.Sigo escribiendo, pero del premio nobel, aún no se ve ni la sombre. Así que seguiré bolígrafo en mano, y dando trabajo a mi cerebro La verdad es que aquí en mi terracita, pienso en que no sé sobre qué tema escribir. Y hago como en el programa de “Quién quiere ser millonario”, con la opción de preguntar a un amigo. Siempre mi buen amigo, está dispuesto a ayudarme con ideas, así que me propone que escriba sobre “el salario”. Y yo me quedo pensando. ¿El salario?¿Qué puedo decir sobre ese tema? Así que bolígrafo en mano me dispongo a estrujar mi cerebro.  Se me ocurre que el salario es más que una cifra en papel, más que un depósito silencioso en la cuenta. Es algo así como el pulso de nuestro esfuerzo, es el precio de las horas que entregamos al mundo. Cada moneda lleva impresa la huella de nuestra dedicación, y esfuerzo diario y en ellas se esconde la posibilidad de sostener la vida, de abrir caminos, de sembrar futuro.Pero el salario no es sólo tenerlo, hay que saber cuidarlo,administrarlo como quien riega un jardín. Malgastado, se evapora como agua entre los dedos; bien guiado, se convierte en raíz que sostiene, en fruto que alimenta, en semilla que multiplica, en futuro prometedor. La sabiduría no está en acumular sin fin, sino en reconocer que cada ingreso es un paso más hacia la tranquilidad, la dignidad, y la libertad de elegir. El salario nos recuerda que la riqueza no está únicamente en lo material, sino en la manera en que lo usamos para honrar la vida. Administrarlo es un acto de conciencia: es decidir que el esfuerzo no se pierda en lo efímero, sino que se transforme en estabilidad, en proyectos, en gestos de amor compartido.
Así, el salario se vuelve en algo recíproco: el mundo nos da por lo que damos, y nosotros devolvemos al mundo lo que sabemos cuidar. Tenerlo es necesario, administrarlo bien, es esencial. Porque es una danza entre recibir y ordenar, gastar y guardar. Dar valor a lo ganado para transformarlo en vida. Feliz día para todos y mediten este tema.
 Puede ser una imagen de árbol de frutas de carozo y naturaleza

 

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