DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 3 de agosto 2025.
DIA DEL SEÑOR.
Hoy
desperté mejor que ayer. Quiero decir, que mi sueño fue más tranquilo y
reparador. Me levante después de hacer mis oraciones diarias,
agradeciendo al Señor por regalarme este nuevo día y por hacerme tal
como soy. Fui a mi terraza mirador a disfrutar del amanecer, y a darme
cuenta que no todos los amaneceres son iguales.
Eso me hizo pensar en las pequeñas cosas invisibles que nos hacen únicos.
Me
dí cuenta que no siempre lo que más brilla es lo que nos define. A
veces es un pequeño gesto que pasa inadvertido, o tal vez esa forma en
que alguien me escucha en silencio o ríe cuando nadie mira.
Definitivamente, somos distintos,
aunque
seamos ramas de un mismo árbol, pero sin competir por la luz del sol,
porque la compartimos, sabiendo que cada flor llega en su propio tiempo,
porque el tiempo de Dios es perfecto.
Hay
que aprender a ver con ojos nuevos y dejar de lado los juicios
heredados y simplemente aceptar lo que el otro es: ya sea tormenta o
calma , palabras o pausa, lluvia o sequía, día o noche, abrigo o
distancia. Que la ternura y la amistad sean el idioma universal como
lenguaje de fondo. Para entender sin juzgar, para querer sin moldear,
para respetar las ideas del otro sin criticar, para reconocer sin
necesidad de que se me parezca .
Que
amemos con amplitud, como es el cielo, sin fronteras ni condiciones,
sino con la sabiduría de comprender que no todos caminamos al mismo
ritmo, ni florecemos en la misma estación. Hay quienes hablan en
silencio y quiénes abrazan con palabras. Cada ser humano tiene su
belleza y su razón de ser. Ama a tu prójimo como a ti mismo, porque
entender las diferencias no es para dividir: es para reconocer,
humildemente, la riqueza y el valor de todos los seres humanos que Dios
creó.
Feliz día para toda mi querida familia y amigos.

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