Buscar este blog

 

DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 28 de febrero 2026
Se termina febrero. Y haciendo un balance del mes, puedo decir que doy gracias a Dios por cada uno de estos días pasados.
Es justo y necesario siempre dar gracias a Dios, en primer lugar. Porque la gratitud no es un ejercicio visual, sino más bien una postura del alma. Hay días en que espero el estallido de un gran sol, ignorando que mi vida está hecha, sobre todo, de pequeñas antorchas que ya están encendidas a mi alrededor.
A veces olvido que la gratitud es la victoria de mi atención sobre mi costumbre. Estoy acostumbrada a respirar, a tener agua fresca, a la voz de quien me quiere, a tener mi casa, mi auto, mis vestidos, mis libros, y en esa costumbre, las bendiciones se vuelven invisibles.
Hasta puedo pensar que las cosas "están ahí" por derecho, cuando en realidad, todo lo que poseo es un préstamo del tiempo.
Son bendiciones que Dios me ha dado, sin merecerlas. Miro mis manos, el techo que me cubre o la luz que entra por la ventana. No son solo objetos; son milagros cotidianos que han pasado el filtro del caos para llegar a mí, hoy.
La abundancia no es tener mucho, sino saber que lo que tengo es suficiente. Y mi paz nace cuando dejo de pelear con la carencia y empiezo a celebrar la presencia. Cada vez que digo "gracias" de corazón, no estoy cumpliendo con una norma social; estoy reconociendo que, a pesar de alguna que otra sombra, mi vida sigue siendo un banquete generoso del que siempre puedo participar.
Agradecer no es negar el dolor ni ignorar lo que falta. Es, simplemente, decidir que lo que estoy recibiendo, tiene más peso que lo que no recibo. Así puedo entender que si siempre miro al horizonte buscando lo que vendrá, terminaré tropezando con las flores que piso en el camino.
Gracias a Dios por Su bondad.
Feliz día para todos.
 
 Puede ser una imagen de una o varias personas, personas sonriendo, bufanda, joyas y anteojos

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡HOLA MUNDO!