DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 14 de junio 2926
Qué sabroso es despertar con la alegría en el corazón y en el cuerpo, después de haber dormido una buena noche, descansada y feliz. Ni los cantos de los gallos, ni el grito de las guacharacas, ni el ladrido de los perros en la calle, me despertaron. Así que al abrir los ojos, di las gracias a Dios, por este gran día que se abre ante mí.
Gran día, para meditar sobre nuevos proyectos y para tomar grandes decisiones. Entonces me di cuenta de que hay días que nos despertamos con grandes intenciones, pero más tarde no tenemos la decisión y mucho menos logramos la acción para emprenderlos.
Y es que seguir los pasos de intención, decisión y acción es como trazar un sendero invisible en la arena.
La intención es la semilla que nace en silencio, en mi corazón cuando sueño y me atrevo a imaginar. La decisión es el momento en que esa semilla se afirma, cuando mi mente y mi espíritu se alinean me dicen que sí, este es el camino, vamos hormiga, sigue hacia adelante que tú puedes, y la acción es el gesto que rompe mi inercia, mi mano cuando siembra, mi pie cuando avanza, mis palabras cuando las pronuncio.
Sin la intención previa, la vida se dispersa como viento sin rumbo. Sin decisión, la intención se queda flotando, frágil como un deseo sin raíz. Sin acción, la decisión se marchita en la espera.
Pero cuando logro enlazar las tres, forman un círculo de fuerza: pensar, elegir, hacer. Es allí donde mis proyectos se convierten en realidad, donde mi esperanza se transforma en obra, donde mis sueños se vuelven materia.
Cuando logro seguir estos pasos estoy siendo fiel a mí misma. Es cuando me doy cuenta y reconozco que cada meta no se alcanza de golpe, sino que se construye como un puente.
Primero la idea, luego la firmeza, finalmente el paso que me va a llevar al otro lado. No me quedaré sola llena de intenciones vacías. Seré firme en mis decisiones, para así, al ponerlas en acción, lograr los resultados que espero.
Feliz día para todos.

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