DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 19 de mayo 2026
Estos días, escuchando el canto de las chicharras, pienso sobre lo que dicen que cuando cantan las chicharras es señal de que no lloverá más. Pero...
¿Quién puede predecir ese futuro de la lluvia? Eso me ha hecho reflexionar en que hay un momento en la vida en que una deja de perseguir el futuro.
Es cuando me doy cuenta que el futuro no está delante, sino dentro de mí, creciendo en silencio como una semilla que espera el momento de abrirse.
Desde mi madurez lo veo con una claridad nueva, el futuro no es una carrera, es un pulso. Es como un ritmo suave que se acomoda a mi respiración, que me invita a caminar sin prisa, a escuchar lo que antes ignoraba, a mirar detenidamente lo que antes pasaba de largo.
Hoy siento que el futuro germina en mí cuando elijo con más calma, cuando dejo de esperar y empiezo a responder, cuando mis palabras salen más limpias, cuando me permito descansar sin culpa, cuando reconozco que mi vida no se sostiene por mi velocidad, sino por mi presencia.
Cuando acepto que ya no necesito demostrar fuerza, porque la verdadera fuerza es esta serenidad que he ido cultivando como quien riega un jardín interno.
Cuando entiendo que ya no tengo que correr detrás de mis sueños, porque ahora tengo la sabiduría de reconocer los que ya he alcanzado, y de ir, con más tranquilidad, a buscar los que aún me faltan por alcanzar, porque todo es posible.
Todo puedo alcanzarlo si me lo propongo. Todavía tengo muchos sueños que deseo alcanzar, y sé que podré lograrlos más temprano que tarde. Sin angustias, sin tanto estrés. Mi madurez me ha enseñado que el futuro no llega de golpe, se va anunciando poco a poco, solo tengo que reconocer las señales, las intuiciones, los nuevos caminos que antes dejaba pasar.
El futuro que aún me espera no es un plan ni una meta, es una manera de estar aquí, es una forma más suave de vivir mis días, con más honestidad, con más luz, con más “ser yo misma”.
Y mientras ese futuro se va acercando, entiendo que no tengo que empujarlo, solo debo acompañarlo, darle su espacio y confiar en que llegará a mí, cómo y cuándo debe llegar. Feliz día para todos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario