Buscar este blog

 

DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 22 de mayo 2026
Desperté pensativa, como siempre. Pensando en tantas cosas que hay que cambiar diariamente para sobrevivir en este mundo que cada vez se hace más cambiante y hasta más extraño a lo que estoy acostumbrada. Y me di cuenta que adaptarse a esos cambios es, a veces, como aprender a respirar bajo el agua. Sé que el aire sigue ahí, aunque el agua se atraviese, que la vida continúa, y que mi cuerpo debe resistir y confiar porque nada verdaderamente se detiene, o respiro o me ahogo. Pero no es fácil. A veces el cambio duele porque me obliga a despedirme de una versión antigua de mí misma. Versión que, aunque ya no me sirve, estaba acostumbrada a ella, me daba una sensación de hogar, de confianza. Y cambiar ese hogar interno por uno nuevo, es un acto silencioso que requiere mucho coraje. Pero también es cierto que a veces el cambio tiene un valor secreto, uno nuevo que me empuja, sí, pero también me abre ventanas que no sabía que existían. Me muestra que todo es más amplio de lo que imaginaba. Que soy más capaz, más flexible, que estoy más viva. Entiendo que adaptarse a los cambios es difícil porque es un diálogo con lo desconocido. Y lo desconocido siempre me pide escuchar con oídos atentos, observar, y respirar más lento, y dejar de correr. Me pide confiar en que, aunque yo no entienda nada todavía,
la vida sí sabe hacia dónde me está llevando. Y al final, casi sin darme cuenta, descubro que ya estoy dentro del cambio, que ya camino con él, que ya soy otra cosa. Que ya soy la nueva versión de la hormiga 3.1 No porque lo decidí, sino porque la vida; que es tan sabia; me enseñó a florecer en terrenos nuevos.
Feliz día para todos.
 
 Puede ser una imagen de Perilla, amaranto y amaranto globoso

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡HOLA MUNDO!