DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 27 de abril 2026
Hoy despierto con alegría: el tiempo no es una línea, es un círculo que vuelve siempre al mismo punto para recordarme quien soy. Y hoy, ese punto lleva el nombre de mi nieto Alejandro, que cumple 21 años. Veintiún vueltas al sol, y yo tuve el privilegio de acunarlo en su primera noche de nacido. Luego he podido acompañarlo en varias de esas “vueltas”, de verlo crecer muchas veces bajo mi techo, cuando él quería venirse conmigo, de escuchar su risa que llenaba mi casa como si fuera un viento joven que todo lo renueva, de cuidarlo en sus enfermedades, de llevarlo al colegio y de verlo graduarse. Y más tarde, acompañarlo en su graduación de Sub Chef y hacerlo con honores y reconocimiento por su labor excelente. Al tiempo, él decidió dejar la casa de su padre para ir a Perú a estar con su madre y recuerdo el día en que decidió emprender aquel viaje en autobús, solo, hacia otro país. Un viaje largo y arriesgado. Yo lo vi partir con el corazón apretado, pero también con una admiración silenciosa. Porque hay decisiones que revelan el alma de una persona, y ese viaje reveló la suya: valiente, determinada, guiada por el amor hacia su madre y por la intuición de que cada camino difícil es también un puente hacia uno mismo. Nos mantuvimos unidos en el viaje, gracias al móvil y al amor que nos tenemos. Hoy sigue allá, estudiando para terminar su carrera y ser chef. Y pienso que no es casualidad. La cocina es un acto de creación, pero también de memoria. Es transformar lo simple en algo que nutre, que reúne, que sana. Es un arte que exige paciencia, sensibilidad y fuego. Todo eso lo tiene él. Quizás siempre lo tuvo. En sus manos, los ingredientes se volverán historias. En sus platos, viajará su propio recorrido: la infancia compartida, el viaje solitario, los sueños que ahora empiezan a tomar forma. Y yo, desde aquí, celebro no solo su cumpleaños, sino su camino. Celebro que el niño que vivió conmigo en algunos momentos de su vida, se haya convertido en un joven que se atreve a elegir, a moverse, a crecer. Celebro que el mundo lo esté esperando con los brazos abiertos, porque sé que él tiene algo que ofrecerle. Hoy mi diario Hoy mi diario es para él. Para su valentía. Para su futuro. Para ese fuego interior que lleva adentro de él y que no se apaga. Que la vida lo siga llevando lejos, pero que nunca olvide que aquí, en el corazón de su abuelita, siempre tendrá un hogar. Feliz cumpleaños Alejandro Alberto Brandt Valbuena. 
Feliz día para todos.

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