DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 21 de mayo 2026
Hoy, al despertar, decidí llevar conmigo solo lo que aún hace latir mi corazón. Porque hay mañanas que no llegan para continuar lo vivido, sino para interrogarme, y eso me cansa.
No vienen a sumar horas, sino a preguntarme qué parte de mi existencia sigue siendo verdadera y qué parte solo persiste en mí por inercia. Por esa razón, debo hacer un reinicio de mi voluntad.
Tomar conciencia de que mi vida se renueva cuando me atrevo a mirarla sin las capas que la distorsionan. Sin algunos vidrios oscuros que no me dejan ver el sol. Así que hoy podría ser ese inicio, ese formateo de mi vida.
No será un comienzo absoluto, sé que eso es imposible, sino un comienzo consciente. Decidiré por un instante qué elementos de mi ser siguen alineados con mi sentido de vivir.
Conservaré lo que me sostiene, como por ejemplo, la serenidad que me permita escuchar antes de reaccionar (usaré quizás, el viejo método de contar hasta 10). Guardaré en mi pecho, la ternura que me recuerde que la fuerza, no es necesariamente una forma de dureza.
También he de conservar la valentía que aparezca en mis sentidos, cuando trate de huir de mi misma, ante una dificultad. Pero lo demás, lo que me pesa diariamente, lo que se aferra a mí, lo que ya no conversa conmigo, lo dejaré en la orilla de esta noche, cuando me vaya a dormir.
Soltaré tres cosas: la prisa que me arrastra, la culpa que no me pertenece, y la costumbre de exigirme más de lo que soy. Y de esa manera, dormiré tranquila, sin sobresaltos, y con un sueño reparador, que, en verdad, me permita descansar.
Feliz día para todos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario