Buscar este blog

 

DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 7 de mayo 2026
Ayer alguien, después de leer el diario del día 6, me dejó una interesante pregunta que me puso a pensar fuertemente. Las neuronas de mi cerebro empezaron a dar vueltas y vueltas como locas, para responder a su pregunta que era: ¿Y si nosotros nos vamos de nosotros mismos?¿O si ya nos fuimos y no nos dimos cuenta?¿Y si lo que se fue, fui yo?¿Cómo regreso? No sería un abandono brusco, no en el sentido dramático, sino en ese modo silencioso en que podría irme retirando de mí misma sin darme cuenta: como un deslizamiento lento, como cuando la marea retrocede sin ruido y de pronto descubro que estoy lejos de la orilla que era mi casa.
Es cuando vivo en automático como un robot, cuando me quedo cumpliendo funciones o dejo de escuchar mi propia voz, cuando sigo mi vida, pero sin ser yo misma. Es una ausencia que nadie nota desde afuera, pero que por dentro de mí, me pesa.
Y es que hay veces que sigo viviendo, pero no estoy. Porque una parte de mí se queda atrás, esperando que yo vuelva a buscarla. ¿Será que ya me fui de mí en algún punto? ¿Será que dejé mi nombre en un rincón y seguí caminando sin él?
Si es así, quiero regresar. Quiero volver al lugar donde mi voz es mía, donde mis pasos tienen sentido, donde no soy una extraña, sino que ese es mi hogar.
Regresar a mí no es un viaje largo: es un detener mi afán y mis carreras, es escucharme decir: “Aquí estoy, no me he perdido, solo me había ido un momento”. Y entonces vuelvo. Vuelvo a mí como quien vuelve al mar: sin prisa, sin miedo, dejando que la ola me reconozca primero.
Y al volver, en el sitio seguro de mí, poder gritar a los cuatro vientos: Aquí estoy vida, no me he ido. Sigo viendo el sol y sonriendo.
Ahora, ya nada puede detenerme. Vamos, vamos, vamos.
Feliz día para todos.
 
 Puede ser una imagen de servilletero

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡HOLA MUNDO!