DIARIO DE UNA HORMIGA
Hoy es 28 de julio 2026
Esta mañana, leyendo mi devocional diario, me tropecé con cuatro palabras, que me dejaron muy pensativa. Eran cuatro palabras que Dios le dió a Josué, cuando le encomendó una tarea. Y esas palabras, eran un mandato que muy bien podemos aplicar a nuestras vidas, si lo meditamos bien.
Al esforzarnos y ser valientes sabemos que el camino no será fácil, pero también sabemos que el alma ya conoce la dirección. Porque la valentía no siempre grita y corre frente al enemigo, detrás de su escudo protector, más bien a veces apenas susurra: “da un paso más”.
Dios no le habló a Josué desde la comodidad, sino desde la misión. Y hoy esas palabras también me alcanzan y me indican que siga, que aunque tiemble mi voz; avance, aunque duela el intento. Porque el esfuerzo valdrá la pena.
La fuerza no me va a llegar antes del desafío; nace cuando esté dentro de él. Y mi valentía no es un acto heroico, es una decisión diaria. Desde que amanece hasta que me voy a dormir en la noche.
Esa lectura que hice hoy me recuerda que no estoy hecha para rendirme, sino para conquistar aquello que me parecía imposible. Esa frase no me empuja, más bien me acompaña, como acompañó a Josué cuando Dios se las dijo, como quien toma la mano de alguien que duda, y le muestra que la luz también se encuentra en los pasos pequeños.
Ser valiente no es no temer, es no detenerse. Es confiar en que cada avance, por mínimo que parezca, me acerca a la tierra que ya fue prometida para mi. Esas palabras, siempre me han gustado. Vale la pena meditarlas y ponerlas en práctica.
Feliz día para todos.
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